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martes, 3 de agosto de 2010

Los violadores. Articulo Tomado de (Cruzar las alambradas)

Fotos/ Luis Felipe Rojas

A falta de un estado de derecho me veo obligado a publicar las fotos de tres connotados represores en la región oriental. Específicamente en la región de Banes y Antilla en Holguín, Henry Borrero (en la foto de la izquierda está solo) y Freddy Allén Agüero Díaz y Wilson Ramírez Pérez (de izquierda a derecha en la foto de abajo). Ramírez Pérez golpeó salvajemente a Caridad Caballero Batista y Mariblanca Ávila dentro de un carro para que no asistieran al apoyo que se le daría a Reina Luisa Tamayo Danger en Banes. A Caballero Batista y Ávila Expósito las bajaron a rastras de la máquina en que iban y las montaron en un auto con chapa particular, propiedad del G2. En esta bitácora ayudé a denunciar en la propia voz de Caballero Batista cómo sucedió todo el jueves 22 de julio. El propio Ramírez Pérez fue coautor de otra golpiza a Cristian Toranzo Fundichelis en 2009. Los demás son miembros del grupo operativo del G2 en la zona. Su triste misión es la de intentar detener al movimiento opositor en Holguín. Ese es su legado, un rosario de violaciones que se volverá contra ellos cuando pase la larga noche del infortunio socialista.

miércoles, 21 de julio de 2010

Señor Moratinos, mire las mejoras que usted logra en Cuba (Torturas en Cuba)


Cosas como estas pasan a diario en las cárceles cubanas, mientras esto sucede, los dueños del país siguen engrosando sus cuentas bancarias a costa de la desgracia del pueblo cubano para largarse, a sabiendas que ya no les queda más. Este joven, victima de los esbirros del castrismo es mas hombre y mas valiente que todos los que hemos callado, los que no hacemos nada, los que tragamos la verguenza con azúcar en cada desayuno.

lunes, 5 de julio de 2010

Permiso para matar cubanos.

La policía de Seguridad del Estado tiene órdenes de la más alta dirección del país para golpear a disidentes y defensores de derechos humanos. Lo anterior fue revelado por una fuente oficial que prefirió mantenerse en el anonimato.
Según la fuente, una decisión emitida por el Consejo de Estado propone que los Grupos de Apoyo a la Defensa, una organización paramilitar dirigida por la policía política, emplee sus conocimientos en defensa personal contra los que decidan realizar actos de desobediencia civil e intenten desestabilizar el proceso comunista.
La orden dada es hacer lo que sea necesario para evitar reuniones, protestas o manifestaciones públicas, así como actividades oposicionistas.
Las medidas a tomar comenzarán por intimidar a los líderes de grupos disidentes, a los que se podría detener por espacio de 72 horas bajo investigación, con el objetivo de sembrar el miedo entre los integrantes de los grupos.
Esta decisión fue tomada de forma inesperada. La propuesta forma parte de las acciones que la Seguridad del Estado sigue contra la oposición interna, afirmó la fuente. Se comenta que todo esto pondría en peligro la integridad física de las personas.
La fuente declara que los vehículos de enfrentamiento antimotines ya están en las calles para apoyar cualquier encuentro violento entre las autoridades y las masas.
La noticia fue dada a conocer este 20 de junio en horas de la mañana. El documento fue entregado vía fax a la dirección nacional del Departamento de Seguridad del Estado, entidad que lo distribuyó a todas las instancias correspondientes.
Según la fuente, se maneja con absoluta discreción y se considera que luego de hacer pública esta nota, habrá gran revuelo dentro y fuera del país.
Con grados y jefaturas, este joven oficial no puede dar a conocer su nombre por temor a represalias y cataloga la orden de asesina. Dice respetar a los cubanos que luchan por una vida mejor. Dejó claro que toda responsabilidad recae en Raúl Castro y no en subordinados. Esto último podría ser discutible.

miércoles, 2 de junio de 2010

Cardenal cubano le sonríe a la dictadura cubana.

Quizás esta es una de las causas por lo que el cardenal cubano se presta a los juegos del régimen cubano de separar y apagar la disidencia interna, entre ellas las damas de blanco que están comenzando a sonar internacionalmente junto a las llamadas damas de apoyo que van engrosando las filas de los cubanos honestos que comienzan a gritar en público.

El cielo de los bytes abierto

Hace unos días tuve oportunidad de ver algo grandioso, el Internet de alta velocidad. Muchos no sabrán de qué estoy hablando pues no se concibe hoy en día navegar a 56 Kilobytes cuando la conexión minima en el mundo entero según ofertas que veo es de 6 megas al menos. Un viejo amigo ha venido de otro país de visita y ha conectado su teléfono a mi humilde computadora y he podido comprobar más de un mega de velocidad. Como me conoce, y conoce mi avidez de información, tan solo me ha saludado y conectándome “el aparato” sin mediar palabra se ha ido a dar una vuelta dejándome a solas con esa pequeña libertad en mis manos.
No he sabido que hacer, que mirar primero. Quizás exagere si digo que cada byte de información me dolía al preguntarme por el costo monetario de semejante lujo. Lo primero que hice fue ver los sitios prohibidos. Voces Cubanas, Generación Y, el Herald, abrí un messenger de yahoo aletargado que además requirió actualizarse porque no era compatible con el Messenger moderno, vi un video de youtube que no me acuerdo, porque eché mano del primero que salió cuando se abrió la página. En el Messenger no tenía a nadie, me metí en una sala de chat supuestamente de Cuba esperando oir gritos de libertad que me pasaban constantemente por la cabeza y solo oí personas diciendo barbaridades al peor estilo solariego de índole sexual y ofensas. También mire tweeter aunque no acabo de entender como es eso, vi el blog que han hecho por la lucha de los derechos humanos llamado #OZT yo acuso al gobierno cubano. En fin, sé que es raro hacer todo una crónica de los sitios que uno visita por Internet pero esto es grandioso, es tan grande haber salido, al menos en forma de bytes de mi gran prisión que la euforia me lleva a escribir este tipo de cosas. Al final me quedé en blanco sin saber que hacer, que leer, por donde navegar. Los meses de enviar CDs con las entradas a las personas que me los publican se habían pasado en un segundo. Ahora era yo quien escribía, corregía, releía.
Por último disfruté del trabajo que están haciendo fuera de Cuba por la libertad y los derechos humanos de los que estamos confinados aquí adentro. Conocí varios grupos que según pude ver tienen un trabajo serio, curiosamente algunos en Europa, teniendo en cuenta que según las noticias aquí, toda la actividad contrarrevolucionaria está en Miami. CDY, OZT, DDHH, Cuba no + violencia son algunos de las siglas que se me quedaron. Solo puedo decir gracias, gracias por alzar nuestra voz y pensamiento. Gracias por gritar, publicar, escribir y expandir nuestro pensamiento. Gracias también a Yoani, Claudia, Reinaldo, Ciro, Reina Luisa, Laura Pollán, Juan Juan (que conocí a tu padre personalmente) Gracias Blogger, gracias opositores, gracias gente dispuesta a morir, ser apresada y torturada. Gracias gente que deja su vida por hablar por mi que no puedo. Que sepan que hay un pueblo entero esperando por el momento, que vela por ellos, que sueña con ellos. Ya se porque no dejan Internet a los cubanos, Internet libre cerraría este lazo que se ha cerrado sobre mi de saber en pocos segundo que hay millones de personas empujando el triste muro de la ignominia cubana. Increíble haber visitado este blog donde público estas cosas. Se que nadie me va a entender y que esta carestía y estas emociones en unos años se van a perder en el olvido y la ridiculez de este día donde he visto el cielo de la información abierto.

jueves, 1 de abril de 2010

Valiosa entrevista a Hubert Matos Por Silvia Cherem. Mural, México, 29 de marzo de 2004

Por Silvia Cherem. Mural, México, 29 de marzo de 2004.
Disidente Cubano. Pieza clave de la Revolución cubana, cayó de la gracia de Fidel Castro 9 meses después del triunfo sobre Batista. Hoy, tras la cárcel y el exilio, Matos sigue dispuesto a empuñar las armas por una Cuba democrática
El comandante cubano Huber Matos (Yara, 1918), autor de "Cómo llegó la noche" (Premio Comillas de Biografía), devastador testimonio sobre la Revolución cubana, se sabe vivo de milagro. El 21 de octubre de 1979, después de cumplir hasta el último día de sus 20 años de sentencia en las cárceles cubanas, con el cuerpo convertido en un hilacho después de torturas y prolongadas huelgas de hambre que rebasaron los cinco meses, con los pulmones intoxicados porque en su agujero de castigo desembocaban los gases del extractor de la cocina carcelaria, el coronel Blanco Fernández le anunció su liberación: "No tenemos interés en quedarnos con tus huesos, ya te queda poco camino por andar".
Un cuarto de siglo ha pasado desde entonces, y a sus 84 años, férreamente erguido en su largo y huesudo cuerpo, Matos -líder moral de la disidencia cubana y quien junto con Fidel, el Che, Camilo Cienfuegos y Raúl Castro, fuera uno de los cinco héroes de la revolución-, mantiene lúcido su discurso y puntuales sus recuerdos para evitar que el tiempo se atreva a "desteñirlo". Digno hasta la soberbia, se niega a morir sin antes tener la oportunidad de caminar en una Cuba independiente y democrática.
Con la pistola disimulada bajo el cinto, en su oficina del CID (Cuba Independiente y Democrática) en el sur de Miami, un espacio resguardado por puertas blindadas desde donde se produjeron durante dos décadas programas de radio clandestinos que se escuchaban en Cuba, afirma: "Si de algo me arrepiento es de haber ayudado a Castro a llegar al poder, un individuo con un talento enorme para la maldad y el golpe bajo. Fidel no era marxista ni leninista, pero sí un ególatra, un ambicioso que convirtió a la revolución en una prostituta y que, mediante su régimen de terror, opresión y simulación, ha convertido a Cuba en una cárcel gigante".Sólo al principio, su mirada azul, hundida en cuencas de piel cobriza y enmarcada por el ceño fruncido, parecía huidiza, impenetrable. Rara vez se presta a largas entrevistas ("a estas alturas no puedo cometer inocentadas"); sin embargo, ya encarrerado, no se detuvo. Después de 12 horas de conversación aún mantenía cuerda para rato. A las 3 de la madrugada, María Luisa, su mujer desde hace 60 años, reclamó su presencia desde la casa contigua donde viven ellos, y sólo entonces Huber preguntó sonriente: "¿Seguimos mañana?"
La lucha se traga su vida
El 10 de marzo de 1952, cuando el ex Presidente Batista asaltó el poder mediante un golpe de Estado 82 días antes de los comicios, Huber Matos tenía 33 años. Era maestro en Manzanillo, vislumbraba su vida abocado a la docencia, y jamás imaginó que abandonaría su profesión. Sin embargo, como si estuviera escribiendo su epitafio, dijo: "La lucha comienza y presiento que se tragará mi vida".
Y así fue. En diciembre de 1956, cuando Fidel y sus hombres regresaron a Cuba provenientes de México en la expedición del Granma y fueron cercados por el gobierno de Batista, Matos decidió sumarse activamente al movimiento clandestino ("murieron decenas de alumnos míos, no podía mantenerme al margen"). Juntó dinero, ropa y medicinas para los guerrilleros y puso a disposición del grupo, camiones y jeeps de la empresa familiar. Tres meses después, transportó a las estribaciones de la Sierra Maestra a un grupo de guerrilleros que se incorporaría a las tropas del Che, Fidel y Raúl, pero por un error estratégico al llevar a cabo la misión en una insólita noche lluviosa, los camiones se atascaron en una cuneta en el camino. Huber y los guerrilleros lograron huir, pero los camiones cuya razón social estaba pintada en las puertas -"Matos e hijos. Agricultores. Yara, Oriente"- los pusieron en riesgo a él y a su familia.
Huber prófugo, contactó a Fidel para externarle su deseo de incorporarse a la guerrilla. Castro condicionó su ingreso: "Sólo si vienes con fusil, serás bienvenido". Matos elucubró un plan secreto: le pediría apoyo al Presidente José Figueres, un demócrata que había ya manifestado su rechazo a la tiranía batistiana. Pidió asilo en la Embajada de Costa Rica, y 10 meses después, Figueres propició el traslado de 5 toneladas de armas para los guerrilleros cubanos. El 30 de marzo de 1958, Matos y su equipo de ocho hombres vivieron la dicha de llevar a Cuba el primer avión con armas que permitió finalmente empuñar "la guerra total" contra Batista.
En la sierra se conocieron Fidel Castro y Huber Matos. Ahí conoció Fidel su espinosa dignidad. El máximo jefe le encomendó la tarea de volver al exilio por más armas; Matos se opuso. "Yo soy quien manda", le dijo Fidel. "Eso no lo discuto, pero a mí me pidieron un fusil y llegué con más de uno. Tengo derecho a disponer de mi vida", remilgó. Según cuenta, Castro acostumbraba a tratar con humillaciones y groserías a su milicia para imponer su autoridad, pero ante él, Fidel se sabía endeble. Matos le respondía que prefería ser un rebelde preso en la sierraque someterse al maltrato injusto para acceder al poder ("en la Sierra Maestra, me pregunté muchas veces si no estábamos ayudando a encumbrar a un déspota, pero creía que quizá eso sería pasajero, que era un mal menor en el proceso democrático cubano").
Si sobrevivió desafiándolo, en un permanente choque de personalidades, fue sólo porque resultó útil a la revolución. Se dice que Matos construía trincheras, refugios y fosas antitanques como nadie; que derrotó al gigante, es decir a Sánchez Mosquera, a pesar de que Fidel lo mandó a la guerra sin recursos; y que luego, con su legendaria Columna 9, logró el cerco de Santiago de Cuba, la batalla que dio el triunfo a la revolución a finales de 1958. Por eso, a los cuatro meses de estar en la sierra se convirtió en uno de los pocos oficiales en el ejército rebelde que alcanzó, como Camilo o el Che, el rango de Comandante ("si algo me sucediera -le dijo Fidel temeroso de morir en un atentado- serás, junto a Raúl, mi sucesor"). Pero también por eso, sus días estarían contados.
Al triunfo de la revolución, Fidel prometió que ningún militar participaría en el gobierno y colocó como Presidente a Manuel Urrutia. Aunque Matos fue nombrado jefe militar de la provincia de Camagüey, no tenía interés en continuar en la política. Lo suyo era el magisterio, crear una escuela de ciencias políticas. Antes de marcharse, sólo quería firmar los lineamientos democráticos del acuerdo revolucionario. Fidel, sin embargo, comenzaba a coquetear con el marxismo y le daba largas. Se mostraba ambiguo y contradictorio. Tildaba de "cotorras" a los que como Raúl, el Che y Osmani Cienfuegos -hermano de Camilo- "cojeaban del lado izquierdo" ("me decía: 'ya no te preocupes por los comunistas, los tengo bajo control.
No estamos a la izquierda ni a la derecha, estamos un paso adelante y contra todos los totalitarismos, porque éstos cercenan la libertad que es tan cara a los pueblos'"), y al mismo tiempo veneraba a Rusia y al comunismo alimentando la psicosis de radicalismo, persecución, fusilamientos y despojos ("Urrutia mismo me confesó que se sentía un prisionero, que Fidel no le permitía ejercer el cargo ni renunciar").
El 11 de junio de 1959, Raúl sugirió que para que la revolución triunfara era inevitable una noche de cuchillos largos, arrancar muchas cabezas. Ante el silencio de Fidel, Matos alzó la voz ("la masacre era inmoral, ajena al programa de la revolución"). Harto de esperar la ratificación de un compromiso democrático, sustentado en un Estado de derecho, Matos le envío a Castro su renuncia el 19 de octubre de 1959, manifestándole su deseo de retornar al magisterio ("si hubiera guardado silencio pensando en mi futuro político, le hubiera puesto precio a mi honestidad").
Ese fue su fin. Fidel comenzó la purga. Por la radio comenzó a anunciarse incesantemente la "traición" del "contrarrevolucionario" Huber Matos, y dos días después, ya con la andanada de vituperios en su contra, fue apresado. Para entonces, las multitudes fanáticas, maquiavélicamente manipuladas, gritaban enardecidas en la Plaza de la Revolución: "Paredón, paredón". Si se salvó de morir así, fue porque ni en esas condiciones se dobló. Para juzgarlo, Fidel reunió a más de mil oficiales del ejército rebelde para que escarmentaran presenciando la destrucción de quien se atrevía a cuestionar al máximo jefe. Sin embargo, Matos, sordo a las preguntas o al protocolo de aquel circo romano, gritó durante tres horas su verdad. Quienes tenían que condenarlo acabaron aplaudiéndole, y Fidel se vio obligado a prolongar el juicio.
Por la críticas de la prensa internacional y la presión de los propios cubanos ("las telefonistas de Camagüey comenzaron una campaña que se extendió por toda la isla: cada vez que entraba una llamada de larga distancia, antes de establecer la comunicación decían: 'Huber Matos no es traidor'"), la sentencia se atenuó: en lugar de paredón, fue finalmente condenado a 20 años de tortura y prisión en los hediondos calabozos cubanos.

Ni Camilo ni Matos ni el Che, sólo Fidel
Huber, en tu autobiografía uno como lector llega a dudar de tu inquebrantable dignidad...
Mi tesitura moral es recia, no soy llorón ni blandengue. Mis padres me enseñaron a ser fuerte por dentro, y siempre me he exigido demasiado, quizá más de lo debido. El oficio de los verdugos castristas es volver locos a los presos y casi lo logran. En mi caso, después de que chamuscaron mis nervios y casi me sepultaron, me propuse jamás regalarles ningún asomo de debilidad: ni en las farsas intimidatorias cuando pretendían fusilarme, ni en las tranquizas en las que me quebraron los huesos, ni cuando para revivirme de las huelgas de hambre me torturaban metiéndome un nauseabundo líquido hirviendo, mucho menos cuando me aislaban como muerto en tétricos calabozos donde compartía la oscuridad con nubes de insectos, ratas y cucarachas. La muerte me tenía sin cuidado, no así la pérdida de mi dignidad. A diario me repetía: "Huber, no puedes rendirte; Huber, tienes que ser más fuerte que la adversidad".

¿Y nunca te doblaste?
Las semanas que siguieron a mi arresto fueron las peores. El 21 de octubre de 1959, dos días después de mi carta de renuncia y ya con la andanada de mentiras y calumnias en la radio, llegaron a apresarme a Camagüey. Tenía los nervios a 4 mil voltios. Me llevaron al Estado Mayor, dizque para que descansara. Fidel discutió con los oficiales a mi cargo, quería que se me voltearan, que fueran ellos quienes me fusilaran. No estaba acostumbrado a que lo contrariaran y acabó injuriándolos. "Muéstrenos las pruebas de la traición", le exigían. "No tengo nada que mostrarles". "Encare entonces a Huber", le respondían. "A ése no quiero volver a verlo, es muy impulsivo". Todo eran mentiras, me tenía miedo. Acabó arrestando a casi 20 de mis hombres, y hasta hoy me pesa que dos de ellos se suicidaron. Como no logró que me ajusticiaran, ordenó que me metieran "a dormir". Me cuidaba un apadrinado de Camilo, un colado que en la sierra siempre tenía pretextos para no ir a los combates y que ahora estaba haciendo méritos para ocupar posiciones. Me insistía que descansara. Raúl seguro le dijo: "Arréglatelas para que Huber aparezca suicidado". Yo estaba fatigado, pero arisco. Me hice el dormido, y en un segundo vi cómo este individuo sacaba la pistola. "Oiga, todavía no me he dormido, amigo, así es que aún no desenfunde la pistola", le dije. Esa noche llegó María Luisa, todavía me dejaron verla, y le conté que me habían tratado de matar. En los diarios La Marina y Prensa Libre, que entonces aún circulaban, declaró ella que yo no me iba a "suicidar". Siguieron los emisarios de Fidel para intentar ablandarme. Me pedían que rectifique, que acepte públicamente mis errores. Entre ellos los capitanes Orlando Pantoja y Emilio Aragonés. Insistían en que si aceptaba mi traición, podía regresar a mi casa sin juicio. Fui muy claro: "Díganle a Fidel que después de las barbaridades que ha dicho de mí, tendrá que fusilarme mil veces para comprar mi silencio". Estaba seguro que de todos modos me iban a fusilar y que la verdad tendría que salir finalmente a la luz.
Como no cedí, Fidel me mandó durante tres meses a un calabozo horadado en el ancho muro del Castillo del Morro, en La Habana, para esperar el juicio. Un guardia me custodiaba día y noche. Sólo cuando me sacaba a hacer mis necesidades podía conversar por un instante y a escondidas con unos marineros presos. Ellos me pasaron un radio pequeño para que escuchara las noticias, y eso fue lo que me envenenó. Cada vez que lo encendía, fingiendo estar dormido, escuchaba arengas, insultos y peticiones de paredón contra Huber Matos. Los voceros del régimen me acusaban de ambicioso y oportunista, decían que me había vendido a Trujillo, me pintaban como el más ruin de los seres humanos. De héroe pasé a ser el sujeto más despreciable de la nación cubana.

¿Y conocías al dictador dominicano?
¡Qué va, era un criminal! La intención de los Castro era enardecer a las multitudes para llevarme al paredón. Los totalitarismos se alimentan de odio contra quien se atreve a cuestionarlos. Y ahí estaba solo, sin capacidad de defensa, pensando en los 6 millones de cubanos que hipnotizados le creían a Fidel todo a pie juntillas. Si él decía que yo era un bribón, eso era yo. La ropa me bailaba, no sé si perdí 14 libras o más. No tenía control de mi valentía, me sentía tremendamente golpeado y pensé que haberme destruido moralmente ante el pueblo de Cuba, era peor que la muerte misma.
Los momentos de tribulación intensa fueron en ese agujero húmedo. Me dolía el alma la traición y la calumnia, verme estrujado por mi pueblo manipulado. Por ese radio supe también que Camilo había desaparecido.
La muerte de Camilo Cienfuegos siempre ha sido enigmática, y en tu libro hay indicios que relacionan su asesinato con tu encarcelamiento.
Camilo era siempre sonrisas, un cubano llano, valiente que conquistaba con su presencia espontánea. Era el más popular de los comandantes y Fidel temió que fuera un adversario peligroso. Todos reconocíamos la envidia que le tenía Raúl Castro y los celos que despertaba en Fidel. Fue a él a quien Fidel mandó a detenerme en completa desventaja después de la andanada de vituperios en la radio, cuando mis tropas ya estaban enardecidas. Los Castro pensaron que así acabarían con los dos de un jalón: Camilo, víctima de mis hombres; y yo, listo para el paredón como el cobarde que asesinó al comandante más popular de la revolución. Di órdenes que nadie disparara, me entregué pacíficamente. Ese día Camilo y yo conversamos, éramos amigos. Me dijo que Fidel estaba equivocado y que él se sentía muy confuso. Muchas veces habíamos hablado del rumbo que tomaba la revolución y ninguno de los dos aceptábamos el comunismo. Luego, frente a mí, discutió con Fidel por el hilo telefónico. Fidel acabó colgándole y yo pensé: "Hasta aquí llegó también Camilo". En los días subsecuentes, me hizo pasar dos recados al calabozo del Castillo del Morro con un hombre que quizá aún vive. Escribía desesperado: "Estoy en un atolladero, por tu renuncia vivo una situación insoportable. No puede haber juicio. Tienes que fugarte, yo me encargo de que lo logres". El 26 de octubre, Fidel lo convocó a arengar sobre mi traición ante una multitud enardecida. En ese, su último discurso, dijo que la revolución no iba a permitir traiciones, pero jamás mencionó mi nombre. Dos días después "desapareció".

Camilo muerto, tú en la prisión, sólo quedaba el Che. Veo sobre tu escritorio un periódico con su efigie, en la que tú o alguien escribió: "Che, fracasado"
Yo lo conocí, y sé que Guevara no fue nunca un guerrillero victorioso, eso es parte de los retoques de Castro. Era un aventurero raro, valiente, muy concentrado en sí mismo, que encontró en el problema cubano un campo ideal para realizar hazañas y adquirir fama. Fidel lo conoció en México después del asalto al Moncada. Ambos se midieron y se calcularon. El Che vio en Fidel a un individuo audaz y un escenario apropiado, y Fidel vio en el Che al aventurero, al comemierda que podía utilizar. Cuando le sacó el jugo, lo mandó al Congo y luego a Bolivia, en donde filtró información que posibilitó su asesinato.

¿A qué atribuyes que se le ha mitificado a nivel internacional como símbolo rebelde de valentía, de justicia social?
A la manipulación de Castro. El Che fue y es aún su títere. Lo utilizó en Cuba, lo exaltó, lo subió, y luego lo mandó a morir a Bolivia. Después cogió su diario y lo reescribió, agregándole todo lo que necesitaba para beneficiarse. Castro es un gran manipulador y con el mito del Che también se ensalza.

Pero si el Che sí coadyuvó a que Cuba fuera comunista, ¿cómo o por qué se suscitó su ruptura con Castro?
El Che le estorbaba a Fidel, se cansó de repetir que era marxista, pero antiestalinista, y eso obstaculizaba las relaciones con los soviéticos. La juventud del mundo preservará el mito creyendo en su inusual valentía, pero fue un hombre engañado, una víctima más de la ambición y la ética demoniaca de Castro.

Testigo de la historia ¿Cómo te explicas que estás vivo?
Por un milagro, por la suerte de las circunstancias o quizá porque eso que llamamos Dios ha sido muy generoso conmigo. Hay algo más de lo que nunca he hablado y quizá tuvo también mucho peso. Fidel es un hombre supersticioso y siempre ha temido que va a ser asesinado. Muchas veces, en la sierra, me dijo: "Yo voy a morir de un atentado. No sé qué año ni qué día". La noche del 17 de enero de 1959, a tres semanas de estar en el poder, se apareció con una comitiva de 30 gentes en casa de mis padres en Yara. Buscaba halagarlos, ganarse su confianza. Yo estaba en la provincia de Camagüey, donde era el jefe militar. No obstante que eran momentos de gloria, mi madre desconfiaba de él. Cuando Fidel le tendió la mano, ella le advirtió: "No me vaya a matar a mi hijo". Fidel se quedó helado: "¿Por qué me dice eso?". "No sé por qué, pero se lo tengo que decir, no me vaya a matar a mi hijo porque tendrá que atenerse a las consecuencias". Mi madre me contó que Fidel se desbarató en elogios para mí: "A veces discutimos, pero Huber ha resultado un guerrillero de primera línea, una figura primordial para la revolución. Tiene talento político, recurro a él para que me asesore". Ella insistió: "Por lo mismo le digo, no se le ocurra matármelo".
Fidel se fue disgustado de la casa. Mi madre lo miró a los ojos y lo desnudó. Intuyó que me usaría para luego arrancarme la cabeza, como hizo con tantos otros. Unos meses después, ya preso, mi madre le entregó una carta a través de Celia: "Tenía yo razón. Por algo le hice la advertencia, se lo vuelvo a decir, no se le ocurra dar la orden de fusilarme a mi hijo". Fidel siempre le tuvo miedo a mi muerte, pensó que desencadenaría la suya. Cuando me amenazaron con un segundo juicio, yo los reté a que me lo hicieran. No se atrevieron. Luego en la cárcel, todas las oportunidades que tuve de morirme no acabaron de darse. Me salvé hasta de las huelgas de hambre sin jamás someterme o pedir clemencia. Quizá Dios ha querido que sea así: que haya un testigo que cuente los horrores de esta historia.

¿Quisieras derrocar a Fidel?
Sí, pero el norte de mi vida no es sacarle las entrañas, sino que mi país vuelva a un marco de justicia, libertad y respeto a los derechos humanos. A él le deseo todo el mal que le pueda caer de arriba; con absoluta tranquilidad, podría yo dirigir un pelotón de fusilamiento para que pague por haber obligado a los cubanos a vivir con miedo y simulación durante más de cuatro décadas. Sueño con verlo colgado en las farolas del malecón. Tengo esperanza de que se hará justicia.

¿Cómo crees que terminará este régimen?
Es arriesgado hacer pronósticos de almanaque porque los cubanos nos hemos equivocado muchas veces, pero estamos ya llegando al final: el sistema está agotado, la economía paralizada y Castro miedoso y deteriorado. Cuando llegó al poder, Cuba era el primer exportador de azúcar del mundo. Hoy los cañaverales y las vías férreas están destruidos, más de la mitad de los ingenios desbaratados. Hasta los militares nos mandan decir que ruegan por una solución, que ansían el cambio, pero que no se atreven a empuñar las armas. Saben que lo de la sucesión de Raúl es una carta falsa que Castro usa para que no conspiren contra él. Si Fidel muere o lo matan, Raúl tendrá que salir huyendo porque ni siquiera inspira respeto a sus subordinados. En Cuba lo apodan despectivamente "la rosita". Mi mayor deseo es que el cambio se suscite por una explosión popular que en lugar de ser reprimida por los militares, sea apoyada por ellos. Eso nos restituiría el menguado patrimonio cultural cubano. Muchos en la isla están convencidos de que viven en un callejón sin salida, pero tienen miedo porque la mayoría de los líderes de la disidencia está en prisión. Las tiranías, sin embargo, no todo lo resuelven encarcelando y Castro sabe que ya no consigue el control total.

Esa explosión popular sería el panorama más favorable, ¿y el más desolador?
Que Fidel logre provocar a los norteamericanos hasta que se produzca una confrontación. Cuando Castro se sienta a 10 pasos del derrumbe por una conspiración militar o una conmoción popular provocará que sean los americanos quienes intervengan, como sucedió en Panamá. Fidel seguramente piensa que así podrá esconder su fracaso como gobernante, engañar a la historia como el superhéroe que se enfrentó a Goliat y fue aplastado. Para mí ese final sería humillante porque Fidel no sólo dejaría al país hundido en una calamidad mayor, sino porque somos los cubanos quienes debemos construir nuestra república.

Ni Stalin ni Mao Tse Tung fueron derrotados, murieron de manera natural...
Los sistemas totalitarios cerrados tienen un pellejo duro. Yo espero que Fidel no muera en la cama. Junto con Raúl y otros grandes criminales cubanos, debe ser juzgado en vida o ausencia. Las futuras generaciones deben saber que aquel hombre fue un bribón y que es preciso edificar una república soberana.

Cuando eras un jovencito brincando de piedra en piedra, en las ondulaciones del cerro pelado, soñabas con llegar a ser un héroe. ¿Valió la pena haber quemado tantos cartuchos para llegar a serlo?
Fue parte del destino. Me siento muy satisfecho de mi vida, pero si pudiera arrancaría algunas páginas. No hubiera querido ayudar a Fidel, ser preso político, ni vivir en situación de privación de libertad con tanto sufrimiento. Sin embargo, aún mi vida no ha terminado. Si hoy mismo se produjese un alzamiento, civil o militar, no me quedaré de espectador. De inmediato me incorporaré con mi gente porque me niego a que Cuba siga siendo un feudo de violencia y miedo. Llevamos más de medio siglo de dictaduras (44 años de Castro y 7 de Batista), los problemas acumulados son increíbles, no ha habido una sola huelga, y cuando esto concluya todos van a salir a plantear sus demandas. Vendrá una crisis en la que todos exigirán lo suyo a un país en quiebra. En este contexto me visualizo como un factor conciliador que llame a la unidad, porque estoy seguro de que seremos el partido más grande de Cuba. Encajo bien en el rol de predicador: tenemos que perdonar y sumar esfuerzos. Preferiría que fueran los más jóvenes quienes enderecen el rumbo, pero si el país se hundiera en el abismo, no me temblará ni la palabra ni el brazo para promover el orden y evitar una intervención militar extranjera. Martí decía que la guerra es justa cuando es necesaria. Yo soy la última reserva.

domingo, 28 de marzo de 2010

Carta (abierta) de Huber Matos a Raúl Castro

San José, Costa Rica, Marzo 16 de 2010
Comandante Raúl Castro:

Es probable que a estas alturas no te hayas dado cuenta de las consecuencias del heroísmo de Orlando Zapata. La historia demuestra que la permanencia prolongada en el poder distorsiona la visión de quienes lo detentan.
El Parlamento Europeo, que representa a casi 500 millones de personas, votó mayoritariamente por condenar su muerte, exigir la libertad de los presos políticos y la democratización de Cuba. En realidad esto es una condena para ti, para Fidel y el medio siglo de tiranía.
El sacrificio de Zapata ha reducido aun más esa minoría que el régimen ha mantenido engañada en el mundo. La campaña de mentiras que muchos han querido creer por demasiado tiempo va quedando al descubierto.
Los gobiernos que respaldan a la tiranía, como España y Brasil, son hoy cuestionados por muchos de sus compatriotas y por millones de ciudadanos del mundo democrático. Los gobernantes latinoamericanos que han callado los atropellos de la dictadura en Cuba, han quedado en el ridículo ante la denuncia del presidente Oscar Arias, un líder que ha demostrado tener valor y principios.
Hasta los medios de prensa internacionales, que se han comportado como rehenes de la dictadura en Cuba, en esta oportunidad no han sido tan cautelosos en el manejo de la muerte de Zapata, de la huelga de Guillermo Fariñas y de otros presos políticos en la isla.
Es probable que tú comprendas en algún grado las consecuencias de todo esto. Súmale la silenciosa condena del pueblo cubano y la indignación de la gente en la calle por ese crimen y por la calumnia racista con que ustedes trataron de justificarlo.
Miles de cubanos miembros de las Fuerzas Armadas, del Ministerio del Interior y del gobierno, repudian calladamente la muerte de Zapata y la grosera justificación del gobierno.
El pueblo cubano es el recurso más importante en el proceso de desarrollo económico, cultural y político de la Nueva República. Por no entender eso, todas tus seudoreformas han fracasado y seguirán fracasando.
Sin un Estado de Derecho no habrá un pueblo dispuesto a trabajar con fe, entusiasmo y confianza. Sin un gobierno legítimo, con leyes e instituciones independientes del capricho o de los intereses de quien gobierne, no habrá confianza ni garantías para el progreso de la Cuba del siglo XXI a que tiene derecho la juventud cubana.
No llegarán a Cuba los recursos financieros sin un régimen democrático. Ni los recursos financieros, ni las inversiones necesarias para revertir medio siglo de atraso, abandono, corrupción y despilfarro.
Un cambio sin democracia equivaldría a una piñata donde los privilegiados del poder y el capital extranjero se repartirían el patrimonio de Cuba. Ustedes creen que el pueblo se conformará si le reparten migajas. Piensan que así podrán continuar mandando mientras ellos siguen viviendo como ciudadanos de segunda categoría.
Tú y Fidel traicionaron la revolución democrática por la que luchamos en la Sierra Maestra. Tú y Fidel traicionaron al pueblo cubano y trataron de justificar esa traición con las promesas de la utopía comunista, que resultó un fraude de proporciones históricas.
El 21 de octubre de 1959 le dije a Fidel que el camino que tomaba llevaría a nuestro país al desastre y, por esa razón me hicieron pasar dos décadas en prisión, que viví con orgullo porque fui leal a mi pueblo y a los ideales democráticos de la Revolución. Una semana después de arrestarme, ustedes asesinaron al Comandante Camilo Cienfuegos.
Tu y Fidel mandaron a miles de compatriotas al pelotón de fusilamiento. Nunca sabremos cuántos cubanos fueron asesinados en secreto ni cuántos perdieron su vida en el mar en desesperados intentos por alcanzar la libertad. Cientos de miles de ciudadanos han pagado con largas condenas de prisión su amor a la libertad. Todavía hay un presidio político injustificado y brutal. Solamente Dios puede tener una compresión real del daño moral y del sufrimiento causado al pueblo cubano durante medio siglo.
Como si todo esto no fuera suficientemente vergonzoso, ustedes han estado seriamente involucrados en el narcotráfico y el terrorismo internacional.
Cuba está en la ruina material y tú y tu hermano han envejecido en el poder, queriéndole hacer creer a todo el mundo que el desastre es por culpa del “bloqueo” estadounidense. En realidad tú y Fidel despilfarraron los inmensos recursos que la URSS puso a su disposición por treinta años, como también hicieron con los préstamos de la cuantiosa deuda externa que tiene Cuba y los miles de millones de dólares que le han sustraído a Venezuela, con la complicidad del lacayo que tienen allí en el poder.
El heroísmo de Orlando Zapata ha despertado al mundo y ha cautivado al pueblo cubano. La indignación que ha provocado su asesinato es el principio del fin del castrismo. Tú puedes escuchar lo que te ha pedido Juan Juan Almeida, el hijo del comandante Almeida, e irte de Cuba porque eres el responsable principal de esa muerte.
Le vas a ahorrar a nuestro pueblo un sacrificio final y vas a dar la oportunidad de redimirse a los miembros de las Fuerzas Armadas, del Ministerio del Interior y del gobierno que quieren participar en un auténtico cambio de rumbo.
Fidel está fuera de la realidad y todos estamos presenciando su castigo en vida, pero tú puedes evitar correr la suerte de Ceauşescu, porque antes de que el pueblo te alcance, el propio ejército, en lugar de responsabilizarse ante la población con tu fuga, hará justicia contigo. Sálvate y salva a tu familia, todavía estás a tiempo.

Huber Matos
Comandante de la Revolución

PD: No he firmado en OZT porque yo no puedo dar mi nombre al ser militar pero deben estar seguros que en el momento desicivo el ejercito cubano en su mayoría va a apoyar al pueblo civil y reprimido incluso contra las hordas de aquellos militares (MININT) que aun intenten mantener el sistema dictatorial militar de la isla. Se prepara un gran cambio, desde fuera gracias a ustedes y desde dentro con nuestras armas. Vamos a cumplir nuestro juramento, mas antiguo que la dictadura de defender hasta nuestro ultimo aliento a nuestro pueblo Cubano. Pueden contar con los medios humanos y técnicos de las FAR, ya aquellos militares con los que no podemos contar están contabilizados, controlados y creánme que son muy pocos. De efectivos del MININT no tenemos datos producto de nuestro sistema de seguridad compartimentado pero estoy seguro que ellos están pensando igual y organizando lo mismo. Lo que he escrito aquí ha sido en pleno acuerdo con los miles de mandos que están de nuestro lado. La CIM y el DSE están desesperados persiguiendos pero no han encontrado ni comprobado aún ni un solo caso. Estamos pisando bien, el cambio se acerca. Sus ideas y palabras están listas y nuestras vidas y nuestras armas también. ¡Viva Cuba Libre.
Patria y Libertad!

y para todos los de la seguridad y la contrainteligencia que vean esto, siganme persiguiendo que no nos van a coger, al menos vivos y sin pelea. Gracias a a los amigos alemanes y españoles que nos publican esto para mantener nuestro anonimato. Sigan intentando desarmar unidades enteras, sigan retirando técnicas, sigan haciendo recogidas de armas de fuego y de licencias de caza. Las armas del cambio, están guardadas, engrasadas, cargadas y no son escopetas antiguas necios. Van a ver lo que es un pueblo cansado y furioso y van a ver como el ejercito de la Républica Democrática de Cuba barre con todo aquel que se oponga a la libertad, la decencia, la democracia y la justicia.
El Machetero

viernes, 26 de marzo de 2010

Hasta cuando

Somos de un país perdido en el tiempo.
Cuando todo esto comenzó, quise pedirle a Coco Fariñas que dejara la huelga de hambre. La huelga de hambre en la india le sirvió a Mahatma Ghandi porque eran muchos los que le amaban y la vida, su vida, importaba a los que estaba ocasionando todos los disturbios, en ambos bandos. Le amaban tanto, que pararon sus disputas, hicieron tregua. Pero de que puede valer la vida de un hombre cuando en Cuba todos somos prescindibles, cuando nuestras vidas no valen nada. Nos debemos a un poder superior, que como dios, es inmune a nuestras necesidades ni al más modesto de nuestros reclamos, ni siquiera al derecho a vivir.
La maquinaria ha sido tan milimétricamente conformada, que decir disidente, era hablar de traición a la patria. Soy cubana y disiento del estado que ha mantenido por tanto tiempo las libertades de cada cubano, recortadas, diezmadas, hasta el punto que llegamos a considerar que pensar diferente es un delito.
El machetero no puede escribir. Desde hace días que no recibo noticias de él. Tal vez ese es el precio de abrir los ojos en Cuba, y decirlo. Pero confió en algunos para que continuáramos lo que él había empezado. No se escribir como él. No tengo su capacidad para sintetizar en palabras un sentir, cuando lo único que puedo es sentir.
Un hombre se ha muerto en cuba, de rabia, frustración, impotencia. Se llamaba Zapata y fueron tantas las injusticias que le tocaron vivir, que no pudo más. Decidió castigarlos con su propia muerte en sus consciencias. Pero no recordó que ellos, a estas alturas, después de tantas vidas destrozadas, después de pedirle una gota más de sangre al pueblo de cuba mientras se daban sus consabidos festines, después de tantas familias desintegradas, separadas… se olvidó que ellos no tienen consciencia. Zapata sabía que iba a morir. Sabía que por una “tonta” huelga de hambre, el “sistema” no iba a dar su brazo a torcer. Y aún así lo hizo.
Coco piensa lo mismo.
Por primera vez, he visto a los llamados de “izquierda” de todo el mundo, a pararse a pensar que tal vez los gobernantes de Cuba no eran tan buenos como ellos creían. Y no lo son. Su grandioso marketing para con el resto del mundo se está desmembrando. Yo me alegro. No hay nada más bello que la verdad. Cuba es una carcel, y Fidel y Raúl sus carceleros.
Ya lo decía Martí, un pueblo que se ve obligado a emigrar, es porque sus gobernantes no lo están haciendo bien.
Ellos no tienen consciencia, pero nosotros si. La muerte de Zapata está sobre nuestras consciencias… y la vida de Fariña también.   
Las últimas noticias recibidas son que Guillermo Fariñas tiene el sistema digestivo al borde del colapso. Y fiebre a causa del estafilococo aureo. No se que es eso último. Tan solo se que otro cubano va a morir por todos nosotros. En ningún país que se diga democrático, ni decente, se encarcela por pensar diferente. Pero ocurre en Cuba.
¿Hasta cuando?


La machetera

jueves, 25 de febrero de 2010

SIETE PASOS PARA MATAR A ORLANDO ZAPATA TAMAYO

Entrada original
http://evidenciascubanas.blogspot.com/2010/02/acuse-de-recibo-minrex-minint-vs-nacion.html


Febrero 24, 2010 por Luis Felipe Rojas

Estoy aún bajo los efectos del dolor por esa muerte evitable y la impotencia por no asistir a las honras fúnebres debido a la impedimenta policial, pero eso no me ha limitado para decir que de todas maneras esto que aquí expongo me parecen los siete pasos finales por los que avanzó la maquinaria represiva para matar a Zapata.

1-Armar ese teatro parajurídico que llegó a imponerle 63 años de condena de cuatro iniciales por desacato.
2-Las golpizas continuas acompañadas de palabras obscenas e insultos a su raza y región donde vivía (negro de m…, guajiro de m…)
3-La ubicación en cárceles tan distantes de la vivienda de su madre (Prisión Kilo Cinco y Medio en Pinar del Río, Prisión Kilo 8 en Camaguey)
4-.Las golpizas de noviembre del 2009 en la cárcel de Holguín cuando lo derribaron de un cabillazo en una pierna y le dejaron la huella en la rodilla y que hoy ha podido ver de nuevo su madre cuando abrió el féretro allá en su casita de Banes y también descubrió que había otras marcas de los tonfazos que seguramente recibió meses atrás.
5-.El traslado forzoso a Camaguey y el robo de sus pertenencias el 3 de diciembre donde le confiscaron los únicos alimentos que él comía en la prisión. Esto fue el hecho que lo determino a declararse en huelga de hambre.
6-Retirarle el agua por 18 días en medio de la huelga aún cuando el había declarado que se declaraba en huelga de hambre pero que solo tomaría pequeñas cantidades de agua.
7-La maniobra de llevarlo de un hospital de Camaguey a una sala de penados en el Oeste de la Habana, sala que no tiene condiciones para albergar presos en estado de gravedad.

Me falla el poder de análisis en este caso, pero por favor no sigan diciendo que al gobierno se le fue la mano. La orden de ejecución estaba dada desde la oficina del general Raúl Castro Ruz.

¡¡¡Prohibido olvidar!!! Orlando Zapata Tamayo

Los creadores y colaboradores de este blog se unen al mas sentido pésame a la familia por este joven asesinado y torturado. Tiene responsabilidad en su muerte las lesiones cerebrales y traumas craneales de las continuadas golpizas recibidas por los agentes de orden interno de la prisión. Aprovechemos la posbilidad descontrolada de poder enviar esta información a todas partes para aquellos que defienden el paraiso "comunista" de Cuba. Que sepan que esto pasa a diario en las cárceles cubanas donde la población penal está siendo tratada peor que animales sin ningún tipo de derecho a la vida. Antes que Orlando ya han muerto muchos pero no se ha podido sacar la información por la censura y el bloqueo interno. Es el momento de hacer saber, de explicar con paciencia como un sistema feudal del 2010 trata a sus esclavos.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Todos somos culpables de esta muerte

Yo soy culpable de esta muerte, por no salir a la calle armado a gritar rebelión. Tu eres culpable de esta muerte, por observar y mandar a callar a tus hijos. El es culpable de esta muerte, por ordenar con manos férreas que torturen hasta la muerte a las personas que piensen distinto. Nosotros somo culpables por soportar y entregar nuestras vidas a los tiburones en vez de entregarlas al combate. Ustedes son culpables por haberse ido a un sitio cómodo y ver como sus madres languidecen mal alimentadas a pesar de todo el dinero que puedan mandar. Todos y cada uno de los cubanos somos culpables de la muerte de Orlando Zapata Tamayo. Todos y cada uno de los dirigentes del mundo son culpables de permitir atropellos a todas luces vistos y negociar con el dictador. Cada empresa, hotel, corporación que expolia a los ciudadanos cubanos es una verguenza, un sí a la esclavitud. Un día arrancarán las columnas de tanta vergüenza y corrupción, con sangre, con palabras o con lo que sea nesesario.

lunes, 22 de febrero de 2010

viernes, 19 de febrero de 2010

Corrupción y torturas en cárceles cubanas Por Dr. Darsi Ferrer Ramírez

Gracias a: Andria Medina. por publicarlo en facebook.
La Habana, Cuba. 12 de enero de 2010.

Dr. Darsi Ferrer

La comunidad internacional se horrorizó cuando se descubrió la aplicación de torturas en las cárceles de la base naval de Guantánamo y Abu Ghraib, hecho que concitó enérgicas condenas y el reclamo, aún vigente, al gobierno de los EEUU del cierre de Guantánamo. Sin embargo, prima la indiferencia en la opinión pública ante la bochornosa situación de las prisiones en Cuba, donde las condiciones de vida son deplorables y los presos sufren Torturas físicas y psicológicas de manera sistemática, bajo un régimen de trato cruel, inhumano y degradante.

Un botón de muestra de esa realidad es lo que sucede en la prisión Valle Grande, donde todas las compañías están superpobladas y muchos presos duermen en el suelo por falta de camas. Es tan marcado el hacinamiento que, para la media de 120 a 140 presos por compañías, el espacio vital per cápita resulta inferior al metro cuadrado, pues estas tienen una dimensión promedio de 35 metros de largo por 5 de ancho. Los reclusos conviven en literas de a tres camas. Las de arriba superan los dos metros del piso y, en no pocas ocasiones, las caídas desde esa altura provocan serios accidentes.

El calor dentro de las compañías es asfixiante, a consecuencia del que se desprende del metabolismo de tantas personas hacinadas, y por las altas temperaturas propias de la geografía tropical de la Isla. Los militares agravan dicha situación prohibiendo que los reclusos accedan a los bebederos de agua fría y el uso de cualquier tipo de equipos de ventilación o climatización. Empeora el cuadro el escaso suministro de agua, a penas de una hora dos o tres veces al día, y la insuficiente cantidad de pilas para su utilización, de dos a tres por compañía, además de uno o dos pedazos de mangueras que sirven como duchas. Esto hace que constituyan problemas sobreañadidos las necesidades de aseo y de lavar la ropa sucia. El baño sanitario no tiene inodoros y está habilitado con cuatro letrinas tipos turcos, desprovistos de privacidad y antihigiénicos.

Como todas las prisiones del país, Valle Grande es una unidad presupuestada, que el Estado le subsidia íntegramente todos los gastos de su funcionamiento. Se comenta en la prisión que el subsidio estatal alcanza la cifra de 12 millones de pesos al año. No obstante, la dinámica impuesta por los militares se basa en la extorsión de los reclusos y la explotación de su trabajo como mano de obra esclava.

Así lo evidencia que todas las actividades relacionadas con la alimentación diaria de la población penal, algo más de 2 mil reclusos, y los militares las realizan alrededor de 100 presos, entre el conjunto de cocineros, ayudantes, pantristas, fregadores, peladores de viandas y los que limpian los comedores, en turnos de 8 a 10 horas todos los días, y apenas diez de ellos reciben salario por esas faenas, que no llega a los 12 CUC al mes. Sucede parecido con los siete reclusos que laboran por 14 a 16 horas diarias en la panadería rústica de la prisión, donde el único que recibe remuneración económica es Pachi, el preso que hace la función de maestro panadero. Más de la mitad de los que trabajan en actividades de la agricultura, unos 30 reclusos, tampoco cobran sueldo alguno por su trabajo. La brigada de la construcción que cuenta con salarios para sus trabajadores es la que fabrica una comunidad en las afueras del penal destinada para los militares, de la que ya entregaron 18 casas terminadas el pasado diciembre. Los integrantes de la brigada que construye en el interior de la prisión no perciben ni un centavo. Decenas de presos ocupan empleos desempeñando actividades manuales y en trabajos de oficinas, la mayoría de ellos no es compensada por esos menesteres. Está el caso del recluso Carlos Herrera Blanco, quien trabajó en el departamento de contabilidad por unos meses y, como labora con profesionalismo, trató de introducir normas de fiscalización de las finanzas y le costó que lo cerraran en la compañía, bajo el pretexto de un posible intento de fuga.

Las autoridades carcelarias también aplican la modalidad de aprovecharse al máximo del deseo de los reclusos de salir unas horas del encierro en las compañías, y al privilegio de trabajar le condicionan que sobre los interesados recaiga la obligación de conseguir los recursos y herramientas necesarias por sus propios medios.

Ese es el caso de Chachi, el preso que primero tuvo que traer la turbina de su casa para poder trabajar como turbinero. La brigada de pintura que embellece la prisión se logró formar después de que el recluso Daniel Toledo Lasca aportara el compresor de aire para pintar con pistola de su propiedad, y junto a los presos Orlando García, el Papa y Junior compraran las tanquetas de pintura en la shopping. En el taller automotriz del departamento de logística, el recluso llamado Wendy es el dueño del motor y las mangueras con las que labora como fregador. El encargado de las áreas verdes del interior del penal, el recluso Braulio Ramírez Peña, compró una chapeadora mecánica y su familia lo provee de la gasolina que requiere para su funcionamiento. Uno de los presos que labora en el departamento audiovisual, Carlos Quintana Casteu, es el dueño de los equipos de sonido. Así mismo, los presos que trabajan como mecánicos, soldadores, electricistas, zapateros, informáticos, carpinteros, entre otras profesiones, son los que por gestiones y financiamientos privados consiguen los recursos imprescindibles para desarrollar sus faenas. Llegan al extremo los militares de planificar una visita familiar todos los meses, llamada del consejo, que se le otorgan a un promedio de quince presos por compañía, siempre que los beneficios asuman la responsabilidad de donarle a la prisión útiles electrodomésticos, como: interruptores, encendedores, lámparas, escobas, frazadas de piso, detergentes, lejías, etc.

Otra de las aberraciones que práctica el jefe de la prisión, teniente coronel Julio Perera Ferrer, consiste en violar deliberadamente el régimen establecido por la ley para los reclusos, de visita familiar de 2 horas cada 21 días y pabellón conyugal de 3 horas mensual, con uno de 12 horas trimestral. La fórmula que aplica es no beneficiar a los presos con los pabellones del régimen de 12 horas y solo autoriza la visita familiar una vez al mes. Su estrategia le permite subastar entre los reclusos que trabajan sin salarios, las capacidades sobrantes de visita y pabellones que obtienen de esa manera, lo que estimula la feroz competencia entre los presos y genera mayores rendimientos en el trabajo que realizan.

De vez en cuando se efectúan supervisiones a la prisión por parte de funcionarios de la dirección de Cárceles y Prisiones. El mecanismo que hay establecido para esos días es esconder, encerrándolos junto al resto de los presos en las compañías, a todos aquellos que trabajan sin percibir remuneración económica. Por regla general, los encomendados en inspeccionar no se interesan por lo que sucede en la prisión, sino que sus preocupaciones se enfocan en las prebendas y regalos que les obsequian los huésped durante sus visitas. Lo prueba el hecho de que en pocas ocasiones dedican tiempo para conversar con algún recluso, no entran en las compañías, ni se modifican las irregularidades habituales después de las inspecciones. Ese proceder perverso pone de manifiesto el generalizado desprecio que existe en el sistema penitenciario y gubernamental, por los convenios e instrumentos jurídicos internacionales y por la propia legislación vigente. La última visita a la prisión la realizó el ministro del interior Abelardo Colomé Ibarra, acompañado de una comitiva, el pasado 30 de diciembre. Su agenda incluyó la entrega de las nuevas casas construidas para los militares, además de disfrutar una suculenta comida al ritmo de un combo musical que amenizó la tarde y, como premio a la agradable estancia, al día siguiente envió de regalo un televisor de pantalla plana, que fue instalado en el oficial de guardia, para el entretenimiento de los militares.

La única actividad recreativa que disfrutan los presos es ver en la televisión los cuatro canales nacionales, no se les garantiza otra. La tenencia de radios, grabadoras o computadoras está prohibida. Tampoco se les facilita la práctica de deportes y lo que les permiten de sol es una hora al aire libre. Todo el otro tiempo permanecen encerrados en sus compañías. En la prisión hay un local habilitado como biblioteca, que cuenta con cientos de libros almacenados, y donde no se le brinda servicios de ningún tipo a los reclusos. Los militares el uso que le dan es tener la lista para mostrarla los días de inspecciones. Ni siquiera los presos tienen acceso a que se les distribuya la prensa nacional.

Aunque hay reclusos de muchas denominaciones religiosas, en la prisión está proscrita la libertad de cultos. Los militares no autorizan la entrada al penal de ningún líder religioso que desee brindar asistencia a sus feligreses. Tampoco existen locales preparados para que se reúnan los que profesan su fe religiosa y puedan celebrar cultos. De hecho, el pasado 16 de diciembre, en víspera del día de San Lázaro, varios guardias se dieron a la tarea de personarse en cada una de las 18 compañías, y amenazaron con castigar en los calabozos a los presos que sorprendieran poniendo algún altar o exhibiendo estampas alegóricas para festejar el Santo.

Hace meses que las autoridades del penal decidieron implementar la medida de retirar el fluido eléctrico todos los días, en el horario de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. Esta situación afecta a los reclusos debido a la escasa luz natural en el interior de las compañías, pero sobre todo perjudica los magnos servicios que se ofrecen en la institución, tales como la insuficiente atención estomatológica y la esterilización del instrumental médico y de enfermería con que se atiende a los enfermos. En cambio, es obligatorio dormir por las noches con las luces encendidas, lo que resulta bastante incómodo para el descanso nocturno de los reclusos.

El modo de vida diseñado para los presos conspira contra sus capacidades de sostenimiento de la salud, en ello influyen las condiciones infrahumanas de reclusión, así como los traumas psicológicos, vejámenes y daños corporales de los que son víctimas. En ese medio adverso, las frecuentes violaciones del derecho a la asistencia médica resulta una vergüenza, que en ocasiones responde a la implicación de actitudes criminales.

Todavía no encuentra consuelo la familia del joven recluso que amaneció ahorcado en la celda de castigo, el pasado 21 de septiembre, mientras el oficial Cristóbal no muestra ningún arrepentimiento y hace pocos días fue de los militares que se ganaron casa, seleccionados por sus ¨meritos¨ laborales. El joven era un enfermo psiquiátrico que pasó varios días en crisis exigiendo tratamiento médico, el mencionado oficial lo que decidió fue encerrarlo en una celda del penal y el enfermo terminó suicidándose con la sábana. La trágica historia de otro preso, Daniel San Miguel Rodríguez, comenzó el pasado 6 de junio, cuando tuvo un fuerte dolor abdominal que se hizo cada vez más irresistible, y se acompañó de vómitos sanguinolentos, fiebre elevada y un marcado deterioro del estado general. A mucha insistencia de los demás presos de su compañía, los guardias accedieron a llevarlo al puesto médico, donde le inyectaron calmantes. Dos días después lo sacaron en estado crítico de la prisión y murió al cabo de unas horas en el hospital Salvador Allende. Estos no son los únicos casos de muertes por responsabilidad directa de los militares o falta de atención médica adecuada, durante el 2008 perdieron la vida siete presos por ese tipo de circunstancias.

A ningún oficial o autoridad médica le preocupa recibir en la prisión a enajenados mentales condenados a privación de libertad de modo arbitrario, ya que las leyes vigentes en el país los exime de responsabilidad penal. Dichos enfermos son recluidos en las compañías en igualdad de condiciones con el resto de la población penal, y no les brindan tratamiento acorde a sus padecimientos. Esa es la situación que atraviesa Lucio Gálvez García, un preso de 58 años de edad, que se ve muy demacrado físicamente y destruido. El pasado 10 de diciembre un Tribunal lo sancionó a 9 años de prisión por robarse una cartera con 120 pesos cubanos (5 CUC). Se la pasa hablando solo de manera incoherente, caminando de un extremo a otro de la compañía o acostado en su cama, sin apenas bañarse ni alimentarse. Es poco creíble que resista uno o dos años de prisión. El recluso conocido como Barbita vive pidiendo cigarros a los demás, cuando le preguntan por qué lo metieron preso responde que está cumpliendo una misión secreta del Comandante. Resulta absurdo considerar que él pueda tener conciencia de sus actos. Para Lázaro Silvino Fábrega Sandoval lo peor de su reclusión consiste en lidiar con la nube negra que le comprime el cerebro y lo pone agresivo con frecuencia. Tampoco ellos son los únicos que cumplen condenas en la prisión, en vez de ser recluidos en instituciones médicas especializadas. Hasta ahora, ninguna de esas personas dispone de seguimiento regular por los psiquiatras, ni los presentan ante comisiones multidisciplinarias que emitan un diagnóstico sobre su estado mental.

Hay 14 reclusos con diagnóstico de VIH-SIDA en la prisión y otro grupo en espera del resultado de los análisis confirmatorios. Ninguno cuenta con las condiciones ni el tratamiento adecuado para contrarrestar los efectos de su enfermedad, que requieren de una dieta especial, cierta tranquilidad psicológica, del seguimiento por especialistas en consultas periódicas y la administración de retro virales cuando sean indicados. Tampoco las autoridades carcelarias adoptan medidas epidemiológicas que eviten la propagación del virus, varios casos se han infestado dentro del penal a consecuencia de practicar relaciones sexuales con otros presos sin protección y hubo uno que se auto inoculó sangre infestada. Hace un par de meses el Teniente coronel Julio ordenó que seis de esos enfermos con SIDA, algunos con tuberculosis y otras patologías asociadas, convivieran en la compañía # 12, sin importarle para nada el riesgo al que expuso a los demás reclusos sanos. También es frecuente cuando se descompensan de la salud, que los ingresen en el puesto médico junto a los demás enfermos del penal.

Los calabozos de castigo son los locales destinados para la reclusión de los presos que debutan con alguna enfermedad contagiosa. En el penal constantemente surgen brotes de enfermedades respiratorias, cuadros diarreicos, poli parasitismo y muchas otras patologías infecciosas. La alta incidencia de esas enfermedades se debe a la confluencia de diversos factores, como el hacinamiento; la escasa ventilación en las compañías y extrema humedad; pésima calidad del agua, frecuentemente contaminada con agentes patógenos; crítica situación higiénico-sanitaria, que provoca la proliferación de una alarmante cantidad de vectores, entre ellos, las ratas, moscas y mosquitos. Son muy pocas las medidas que se implementan para atenuar esas condiciones desfavorables a la salud de los presos.

Muchos reclusos presentan patologías carenciales, del tipo de las poli neuropatías, y otros padecimientos por enfermedades oportunistas que responden, en gran medida, a la mala alimentación que proporciona la cárcel. La comida se elabora sin el más mínimo apego a las normas higienicodietéticas, es insuficiente en cantidad y pésima en cálida. Durante el mes sólo ofertan un pedacito de pollo cada quince días, un huevo frito o hervido en dos ocasiones, y todo el otro tiempo el plato fuerte consiste en una ración de picadillo de soya en almuerzo y comida, el que generalmente es servido ácido y con fetidez, en pleno proceso de descomposición. Las especies y el aceite brillan por su ausencia.

Todas las estructuras del estamento militar están corrompidas por el manto de las ilegalidades. Pocos militares ejercitan sus profesiones con la finalidad de preservar las leyes y garantizar el aseguramiento de las personas privadas de libertad bajo su custodia. Mucho menos contribuyen en la reeducación de estas para su posterior reinserción en la sociedad.

El reglamento del sistema penitenciario es un disfraz que cubre las formalidades. En realidad lo que funciona en el orden interno son los mecanismos de corrupción impuestos por los militares. Parte de los beneficios que le corresponde a los presos por régimen tienen precios por debajo de la mesa. Hay reclusos que pagan 60 CUC porque los trasladen de las compañías para las barracas, que tienen menos rigor disciplinario. Algunos guardias cobran 20 CUC por conseguir pabellones conyugales de 12 horas. Las visitas familiares se resuelven a 10 CUC. Del mismo modo, varios tipos de empleos para los reclusos también tienen tarifas. En las compañías el contrabando de ron, los vinos que se fermentan escondidos y de pastillas psicotrópicas, casi siempre tiene involucrada la mano de los guardias. El trasiego de homosexuales, que los guardias los llevan por las noches a otras compañías para que pasen algunas horas con sus parejas, se paga a 6 cajas de cigarros criollos. Cuesta 2 cajas de cigarros salir a otra compañía a llamar por teléfono.
Otra de las tácticas ilegales que utilizan los militares es imponer un llamado consejo de disciplina por destacamento, que se conforma con los presos más guapos e inmorales del colectivo de reclusos. Ese grupo de abusadores autorizados complementa el manejo de las actividades sucias de los guardias, y les realizan su trabajo mediante el método de las ofensas y maltratos a los demás presos.
El oficial reeducador Luis Felipe Betancourt Cabrera, designo meses atrás como jefe de disciplina de la compañía # 13 al recluso Alexis Castillo, un presidiario que ha pasado más de 20 años en las cárceles. Ahora, está sancionado a otros 15 años de privación de libertad y debe otra causa, donde se le acusa de intento de asesinato. La decisión de elegirlo se debió a los sobornos que le regaló al militar, entre los que destaca un buen reloj de pulsera de marca Invicta, que exhibe en su muñeca. Ante nuevas ofertas más llamativas, hace unas semanas el reeducador eliminó a Alexis y puso en su lugar al recluso Alejandro González Benítez, este posee más recursos y ya le costeó la chapistería y pintura de su automóvil particular, además, le compró un celular y corre con los gastos de las tarjetas de llamadas que se expenden a 10 CUC. Como compensación por sus aportes monetarios, Luis Felipe lo ha sacado a la casa en días que el control no es tan férreo en la prisión, violando lo establecido en el Reglamento. Alejandro lleva un año esperando juicio acusado de varios delitos, en calidad de prisión preventiva, y ese régimen no contempla la salida a la casa dentro de los beneficios. El jefe de la prisión, Julio Perera Ferrer, le otorgó una visita familiar de estímulo al recluso Luis García, el herrero que le hizo varias rejas metálicas, usando materiales de la unidad. Después de terminadas las trasladó en uno de sus camiones de la logística, y llevó a cuatro presos (El Yimi, Luis el grande, Fefo y el menor) para que le realizaran el trabajo de montarlas en casa de su querida en Lawton y en su casa principal, en la zona Micro 10 de Alamar. Siempre el Teniente coronel tuvo la precaución de sacar a los cuatro reclusos de la prisión vestidos de civil.

El guardia conocido como Feria se caracteriza por dos cualidades, una la de pedir a determinados reclusos cigarros, comida y cualquier otra cosa que se le ocurra, lo otro es ofender a los presos en las compañías y, casi siempre, cierra sus diatribas con la misma frase despótica: ¨ustedes no son familia mía¨. El suboficial Leoncio Machado Gamboa es notable por sus maltratos a los presos y las constantes provocaciones, en busca de tomar represalias con los que le protesten. Pero su fama está más relacionada con su frecuente estado de embriaguez dentro de la prisión, y se comenta que se dedica a entrar parte del ron que se comercia clandestinamente. ¨Al próximo que coja fumando le voy a caer a galletazos¨, fue la amenaza que utilizó por estos días el teniente Luis Martínez Sánchez, cuando vio a un recluso con un cigarro en la formación durante el recuento. Este militar acostumbra a ultrajar la dignidad de los presos, como si fuera una actividad normal dentro del contenido de su trabajo. El guardia Orniel fue sorprendido por oficiales de la inteligencia (D.T.I) mientras se robaba parte de la comida sobrante en el comedor. Días después, se vanagloriaba delante de varios presos de que a ellos, los militares, nunca les sucede nada, y que, por supuesto, no habían tomado ninguna medida disciplinaria en su contra. Su expresión encierra una gran verdad, en la práctica los militares gozan de inmunidad para cometer delitos.
Hace meses se publicó en la Internet y en algunos periódicos como El Nuevo Herald, el artículo ¨Interioridades de la prisión Valle Grande¨, que denuncia parte de las ilegalidades que suceden en la institución carcelaria. A los pocos días se presentó en la prisión una comisión del departamento nacional de la Seguridad del Estado, investigaron los hechos y pudieron confirmar la veracidad de los argumentos expuestos. Al final, no castigaron a ninguno de los militares implicados en los flagrantes delitos. Siguen los maltratos a los presos, la caótica situación con la comida, la corrupción y las constantes violaciones del Reglamento. Quizás, como resumen, la investigación concluyó aconsejando a sus compañeros ser un poquito más cuidadosos en sus deleznables acciones.

Esta panorámica descrita demuestra las verdaderas razones por las que el gobierno cubano se niega reiteradamente a ser supervisado por las instituciones internacionales especializadas en la materia. La prisión de la base naval de Guantánamo es la única que, en todo el territorio nacional, está abierta al escrutinio público y se somete a inspecciones periódicas, además de permitir la entrada a los profesionales de la prensa que emiten testimonio de lo que allí sucede. Igual a los fundamentalistas islámicos acusados de terrorismo, la población penal de Cuba también está constituida por personas con dignidad y derechos, que deberían preocuparles a la opinión pública. Es hora de acabar la indiferencia ante la humillante situación de los presos cubanos.

Darsi Ferrer muestra las lesiones que le provocaron agentes de la policía durante uno de los arrestos. 2009


Muestra del sistema de salud cubano actual

viernes, 12 de febrero de 2010

Nuevos planes de Raul Castro para el pueblo de Cuba

Nuevos planes de Raul Castro para el pueblo de Cuba







En la foto Raul Castro Ruz colocando la cuerda a un condenado por Fidel a la horca en uno de sus juicios improvisados.

El marabú está que pincha y la juventud está que se vá pal YUMA*

A día de hoy el periodico trabajadores publica con orgullo que los campesinos cubanos aportan a la economía convirtiendo en carbón el marabú que exportan hacia Europa. Que gracia, están exportando la frustración agricola, el error de gobierno, la decadencia alimenticia cubana en forma de carbón. La silenciosa huelga del campesinado cubano de permitir que las tierras fueran devoradas por una planta parasita. Al final según las leyes Castristas es un revés que se está convirtiendo en victoria. Quizás en vez de sembrar papas o tomates en un futuro ya siembren directamente marabú. Claro, esto da dinero para los ejercitos, las mansiones de los dirigentes, los sistemas represivos. Con este carbón se podrán comprar mas carros y mas gasolina para ir a golpear a Yoani Sanchez cada vez que salga de su casa, se le podrá dar alguna divisa a los que gritan en los "mitines de respuesta rapida" incluso se podrá subvencionar mas viajes y lujos de la familia Castro y sus descontroladas compras. Desde luego que como cada exito del estado cubano es una piedra mas sobre el humilde ser que habita en estas tierras parasitadas, ellos cortarán, harán sus hornos, recibirán sus medallas pero ninguno tendrá como desde hace mas de diez años leche para sus niños ni sus abuelos ni ropa que ponerse, así que si apareciese alguna otra planta por ahí que sea peor que el marabú les daría lo mismo repoblar la isla entera con esta con tal de seguir su silenciosa huelga de improductividad por el destrozado sistema administrativo imperante en la isla.

http://www.hoy.com.do/economia/2010/2/11/313584/Cuba-exporta-carbon-vegetal-a-Europa-gracias-al-Marabu

Origen

El marabú (Dichrostachys cinerea L) es una planta perenne de origen africano, introducida en Cuba hace dos siglos atrás, como planta ornamental. Después de la guerra de independencia, se convirtió en una planta invasora desde 1898 con una agresividad extraordinaria, pues se propaga con tanta rapidez por semillas, como por retoños de sus raíces. Ya en 1932, se estimó que esta planta había cubierto aproximadamente 442 860 ha de suelo, gran parte de buena utilidad y calidad, actualmente invade 847 472 ha de pastos de esta cantidad 188 552 ha con grado muy intenso y constituyendo la plaga más importante del cultivo.


Planta arbórea
Se trata de una planta arbórea, espinosa que no ha encontrado en su nueva patria un agente eficaz de control. Por otra parte sus semillas pueden conservarse en el suelo por muchos años, sin perder su viabilidad germinativa. Por otra parte, Anon (1962) plantean que el marabú ayuda a la conservación y enriquecimiento del suelo, otros plantean que tiene propiedades medicinales.

El marabú está que pincha y la juventud está que se vá pa USA* Lema de una de las campañas gubernamentales para acabar con la parasita plantación que ocupa mas del 30% de las tierras cultivables de Cuba que realmente decía: (El marabú está que pincha y la juventud está que corta)

martes, 2 de febrero de 2010

Apagones importados

viernes, 22 de enero de 2010

Represión en marcha Proderechos humanos en Cuba

lunes, 11 de enero de 2010

Imágenes terribles de la enseñanza en Cuba.

(Advertencia) Las imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas.


Sórdidas imágenes de lo que se les enseña al hombre nuevo en Cuba. Actualmente el bajo nivel educativo y pedagogico del sector de la enseñanza en Cuba, genera imágenes como estas. Esto es visto normalmente por el resto de las autoridades, mientras no se les enseñe a pensar libremente o a defender a las personas que han sido encarceladas por esto, todo va bien. Desde luego que las pésimas condiciones de trabajo de los maestros reales ha sido la principal causa de una de las mas recientes "medidas" del gobierno cubano de crear "maestros emergentes" que ven la educación como una manera de acomodar su vida al caos reinante, ganar dinero sin ningún tipo de preparación ideologica o cultural y de paso divertirse haciendo en horas lectivas atrocidades como estas. Por aquí va la educación de las nuevas generaciones cubanas. ¿DENUNCIABLE? desde luego pero ¿a quien? Solo queda la esperanza de un día poder restituir los maestros en sus cargos y dar la enseñanza y la cultura real por la que en un pasado se caracterizaba el pueblo cubano.


Videos tu.tv

sábado, 9 de enero de 2010

Nueva estrategia educativa cubana.

La nueva estrategia educativa en Cuba que han "bajado" es desestimular los estudios entre los jóvenes porque según funcionarios del gobierno hacen falta obreros, no mas universitarios ni médicos. ¿No será que nunca van a contemplar ni por asomo pagarle a los obreros un sueldo mínimo que le resuelva las necesidades básicas con el objetivo de acabar con la eterna huelga de inacción que existe en todo el país? ¿Será verdad que puede alguien pensar que hay déficit de mano de obra en un país donde un 4% de la población ha emigrado por falta de posibilidades de supervivencia decente y un 0,3% ha muerto intentándolo? ¿Será que la culpa de la falta de mano de obra es del alto nivel cultural de los ciudadanos cubanos y no la miseria salarial por debajo de todos los países de América y la escasez de cualquier producto de primera necesidad así como sus altos precios? Como siempre los mismos cerebros que han destruido todo un pais con mas eficacia que cientos de bombas atomicas se atreven a pecar de ingenuos o a tener el valor de engañar a las altas esferas con medidas tan absurdas y violatorias como esta. Bajar el nivel cultural de la población directamente, quizás así consigan la sumision que por la fuerza llevan intentando hace mas de 50 años pero por suerte, las matemáticas son ciencias exactas que no dan oportunidad de modificación. No pagas, no trabajo. Seguirán las ideas de toda la juventud laboral cubana puesta en la emigración mientras todos los jóvenes vean que su padres no pueden llevar comida a casa a no ser mediante trapicheos, mercados negros y operaciones ilegales.